Un proyecto de gestión micológica que une conservación, uso público y territorio
El Parque Micológico Ultzama es una iniciativa del Ayuntamiento de Ultzama orientada a la gestión sostenible del recurso micológico en el valle.
Nace con el objetivo de ordenar la recolección de setas, conservar el recurso, reducir los impactos asociados a la masificación y convertir la micología en una oportunidad ligada al territorio, la divulgación y el uso responsable del bosque.
Más allá de la regulación, el proyecto articula una forma completa de trabajar la micología en el territorio: establece un sistema de permisos, genera información útil para las personas recolectoras, ofrece atención y asesoramiento especializado, desarrolla actividades formativas y contribuye a reforzar la cultura micológica local.
El resultado es un modelo que combina conservación, uso público, sensibilización y gestión aplicada, y que se ha convertido en una de las referencias micológicas más reconocibles de Navarra.
Nuestro proyecto
La creación del parque responde a una situación de presión creciente sobre el recurso micológico en Ultzama. Antes de la regulación, la fuerte afluencia de personas recolectoras generó problemas de masificación, pisoteo, basura y recolección abusiva en distintas zonas del valle.
En 2006 se redactó un plan de ordenación y planificación del recurso micológico como base del proyecto. En 2007, el Gobierno de Navarra declaró el área como Área de Aprovechamiento Micológico y ese mismo año se puso en marcha el Parque Micológico Ultzama, iniciando su primera campaña con expedición de permisos, consultoría micológica y exposición permanente.
Desde su origen, el proyecto se planteó no solo como una medida de control, sino como una herramienta para equilibrar recolección, conservación del ecosistema y calidad de vida local.
El objetivo principal del parque es lograr un aprovechamiento micológico sostenible, equilibrando la recolección con la producción natural del bosque y evitando el deterioro del ecosistema y de los modos de vida de la población local.
Regular la afluencia de personas recolectoras y reducir el impacto sobre el medio
Conservar y mejorar el recurso micológico y sus hábitats
Potenciar y difundir la cultura micológica
Implicar a la población local y favorecer su participación
Equilibrar aprovechamiento, conservación y uso público del territorio
El ámbito del parque abarca 5.566 hectáreas de bosque con interés micológico, fundamentalmente hayedos y robledales atlánticos de propiedad comunal.
Se desarrolla en montes comunales de distintos concejos del valle y en el Monte Mortua. Todo el perímetro y las principales pistas y caminos del ámbito están señalizados, y las entradas por carretera cuentan con señalización turística homologada.
Además, el área se integra dentro de la Red Natura 2000, en las Zonas Especiales de Conservación “Robledales de Ultzama y Basaburua” y “Belate”, lo que refuerza la necesidad de una gestión especialmente cuidadosa del recurso y de los hábitats.
El Parque Micológico Ultzama aporta una manera concreta de gestionar un recurso natural muy sensible sin desligarlo del territorio ni de su población. Permite ordenar la afluencia de personas recolectoras, mejorar la experiencia de quienes visitan el valle, reforzar la divulgación ambiental y generar una relación más equilibrada entre aprovechamiento, conservación y actividad local.
También ha contribuido a situar la micología como un elemento de identidad territorial, no solo como recurso extractivo. Su valor está precisamente en haber convertido una presión creciente sobre el monte en una oportunidad de gestión, sensibilización y desarrollo local.
La regulación micológica en Ultzama no se basa en una única medida, sino en un conjunto de herramientas complementarias que permiten gestionar el recurso de forma más completa.
El Parque establece un sistema de permisos para ordenar la recolección y limitar la presión sobre el monte. La normativa fija cupos, condiciones de acceso y buenas prácticas básicas de recolección y circulación.
Se ofrece atención personalizada, expedición de permisos, entrega de mapa-guía y asesoramiento directo a las personas usuarias del parque.
Se genera información periódica sobre la situación micológica del valle a partir de muestreos en diferentes zonas, lo que permite orientar a las personas recolectoras y reforzar la sensibilización.
Exposiciones micológicas, consultoría, actividades guiadas, materiales divulgativos y recursos informativos ayudan a reforzar la cultura micológica y el uso responsable del bosque.
El Parque Micológico Ultzama muestra cómo un recurso natural puede gestionarse desde el equilibrio entre conservación, uso público y territorio.
Si quieres saber más sobre este proyecto o explorar colaboraciones relacionadas con la micología y la gestión del territorio, estaremos encantados de escucharte.